Cómo fortalecer tu autoestima y la confianza en ti mismo


Cuando nos acercamos a la adolescencia, esa ruleta rusa emocional, empezamos a escuchar y aprender sobre la autoestima. Descubrimos que existe, su importancia y las características de una buena autoestima. Sin embargo, según Gananci, no siempre sabemos cómo mantenerla alta.

Una buena autoestima contribuye a tu salud mental, a tu estilo de vida, a la forma en la que te desempeñas día tras día y cómo te relacionas con los demás. Descuidarla es afectará todos estos aspectos y te hará sentir cada vez peor.

Si te sientes débil, con poca confianza en ti mismo y no ves el potencial que tienes, acá te ayudamos con varios consejos para fortalecer tu autoestima.

1. Entiende la importancia de la autoestima

Muchas veces se suele pensar de forma errónea que tener una autoestima alta es sinónimo de alarde. Creemos que una persona segura y con confianza en sí misma es demasiado creída y se sobrevalora. Sin embargo, para comenzar a construir tu autoestima, debes entender la realidad.

Una buena autoestima es equivalente al reconocimiento del valor que sí mismo. No sólo se trata de lo físico, sino también de su importancia como persona. Es saber cuáles son tus virtudes y tus defectos, sin enfrascarse en lo negativo. Al contrario, una persona con alta autoestima se acepta tal como es, siempre buscando mejorar.

2. Recuerda que no existe la perfección

La constante presión por hacer las cosas bien, ciertamente, tiene su lado positivo. Nos puede ayudar a siempre dar lo mejor de nosotros y siempre explotar nuestro potencial.

Pero esta misma presión puede ser muy negativa cuando no somos capaces de aceptar que los errores son comunes y de humanos.

Nadie en este mundo es perfecto. Absolutamente nadie. No esperes serlo, pues sólo terminarás sintiéndote mal cada vez que cometas un error o algo no salga como esperabas.

Fallar es parte de la vida. No implica que no sirves para nada. Al contrario, si sabes que te esforzaste e hiciste lo que pudiste, toma cada experiencia como un nuevo aprendizaje para una siguiente vez. No te condenes por los errores, todos tienen sus debilidades.

3. Haz un ejercicio de reconocimiento

Una de las primeras características de una autoestima negativa es que la persona no es capaz de reconocer todas las fortalezas que tiene. Piensa que son muy pocas, casi ninguna, e incluso cuando recibe halagos no los cree verdaderos.

Para trabajar esto, debes hacer un ejercicio y reconocer tus fortalezas. ¿En qué consiste? Básicamente, deberás escribir en un papel tus fortalezas, halagos que has recibido y razones por las que estás orgulloso de ti mismo.

Al principio puede resultarte difícil, pero poco a poco podrás hacerlo de forma más natural. Te darás cuenta de todo lo bueno que tienes y de lo mucho que vales.

Estas frases de superación también podrían ayudarte a fortalecer tu autoestima. Sólo debes anotar las que más te inspiren y tenerlas en un lugar donde puedas leerlas frecuentemente.

Además, hacer afirmaciones positivas sobre ti cada vez que te veas al espejo o te encuentres teniendo pensamientos negativos, también es un buen ejercicio para fortalecer tu autoestima.

4. Deja atrás las comparaciones

¿Cuántas veces nuestra autoestima no se ha visto afectada por compararnos con los demás? Vemos a los demás como mejores, más atractivos y capaces. Sin embargo, esto es perjudicial para ti.

No es lo mismo admirar a alguien y tomarlo como ejemplo para crecer que envidiarlo o sentirse inferior. Esto nos da una percepción errónea sobre nosotros mismos y no sabemos reconocer que cada persona tiene su valor. Nos sentimos inferiores e incluso amenazados en ocasiones.

Debes mentalizarte y aprender que todas las personas son diferentes y valiosas a su manera. No te compares con los demás. Celebra sus logros, pero también celebra y recuerda los tuyos.

5. Cuida tu cuerpo

Todos en algún momento hemos leído o escuchado sobre los grandes beneficios que tiene hacer ejercicio. Nos mantiene saludables y en forma, pero, además, también nos puede ayudar a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Al ejercitarnos, liberamos endorfinas— las hormonas “del bienestar”—, nos llenamos de energía y nos sentimos más seguros. De hecho, es muy recomendado hacer ejercicio con frecuencia para reducir el estrés y la ansiedad, además de combatir la depresión.

Hacer ejercicio de forma regular y comer bien te hará sentir mejor, más satisfecho contigo y verás de forma más optimista la vida. Poco a poco te sentirás más feliz y tu confianza aumentará.

 

Edith Gómez
Editora – gananci.com https://www.linkedin.com/in/edithgomezbenitez